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Sensores de riego en uva de mesa y pudrición ácida

Un estudio de tres temporadas del Instituto Volcani vincula el riego deficitario con menos pudrición ácida en uva de mesa. Qué encontró y qué sensores usar.

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Sensores de riego en uva de mesa y pudrición ácida

La partidura de bayas al final de la temporada es uno de los problemas más costosos en uva de mesa, porque una baya partida es una puerta abierta para la pudrición ácida. Los productores sospechan desde hace tiempo que el estado hídrico de la vid tiene que ver. Un estudio publicado en Agricultural Water Management en 2026 por un equipo del Instituto Volcani de Israel respalda esa sospecha con tres temporadas de datos de campo, y sus resultados dicen mucho sobre cómo se debe medir el riego.

Qué encontró el estudio

El artículo es The relationships between the water status of the vine, berry firmness, cracking and sour rot, de Kushwaha, Morozov, Yoktan, Kochanek, Sadka, Lichter y Hochberg, y es de acceso abierto. Los investigadores trabajaron con vides ‘Scarlotta Seedless’ durante tres temporadas, de 2023 a 2025, con cuatro regímenes de riego que variaron tanto la cantidad de agua como el momento de aplicarla. Siguieron el estado hídrico de la vid como potencial hídrico del tallo, además del peso de la baya, la firmeza de la baya y la incidencia de pudrición ácida.

Los resultados principales, tal como los reportan los autores:

  • Menos agua, bayas más blandas, menos pudrición ácida. Los tratamientos con menos agua tuvieron menor potencial hídrico del tallo, bayas más pequeñas, menor firmeza y menor incidencia de pudrición ácida. La magnitud del efecto dependió de la temporada.
  • El momento importó. Un déficit aplicado solo antes del envero (pinta), o solo después, fue menos eficaz para reducir la partidura que un déficit sostenido durante la temporada.
  • La temporada pesa más que el momento. El potencial hídrico del tallo se correlacionó con la firmeza, y la correlación fue más fuerte cuando los investigadores usaron la integral estacional del potencial hídrico en lugar de mediciones puntuales. Según ellos, el balance hídrico instantáneo es menos crítico para definir la firmeza que el efecto del riego sobre el desarrollo de la baya.
  • La firmeza predijo la sanidad de los racimos. La proporción de racimos sanos bajó a medida que subió la firmeza. Una firmeza de 2.47 N correspondió a 80% de racimos sanos.

Los autores lo describen como el primer vínculo demostrado entre riego, firmeza y pudrición ácida, que presumiblemente actúa a través de la partidura. También son claros con los límites: un solo cultivar, un solo conjunto de condiciones y la recomendación de probar el enfoque en más cultivares y ambientes antes de tratarlo como regla.

Por qué es un problema de medición

Dos detalles de esos resultados cambian lo que un productor necesita de su programa de riego.

El primero es la integral estacional. Si la firmeza de la baya sigue el estado hídrico acumulado de la vid a lo largo de la temporada, una lectura tomada el día que usted recorre el cuartel describe muy poco. Lo que define la fruta es la curva completa: qué tan seca estuvo la vid, por cuánto tiempo y en qué etapas. Una revisión semanal no puede reconstruir esa curva. Un registro continuo sí.

El segundo es que el déficit sostenido funcionó mejor que el corto. Mantener un déficit moderado durante meses es mucho más difícil que cortar el agua dos semanas. El clima, la carga de fruta y el follaje mueven el objetivo, y el margen es estrecho en ambas direcciones. Demasiado húmedo, y el déficit que planeó nunca ocurrió. Demasiado seco, y se paga en calibre, algo que el estudio también registró en los tratamientos con menos agua. En uva de mesa, donde el calibre es un requisito de mercado, el déficit debe mantenerse dentro de una banda, y eso exige un número que se pueda ver todos los días.

Qué medir en el cuartel

Los investigadores midieron la vid misma. El potencial hídrico del tallo, que normalmente se toma al mediodía con una cámara de presión, es la referencia del estado hídrico de la planta, y nada en el suelo lo reemplaza. También es una lectura manual en unas pocas hojas, unas pocas veces por temporada. No puede hacerse cada hora en cada cuartel.

La tensión de humedad del suelo sí. La tensión es la fuerza que debe ejercer una raíz para extraer agua del suelo, en centibares (cb) o kPa, y es el lado del sistema que usted controla con la válvula. Las dos mediciones trabajan en pareja: las lecturas periódicas con cámara de presión muestran qué rango de tensión del suelo en un cuartel corresponde al estado hídrico que se busca en la vid, y los sensores de suelo mantienen el cuartel en ese rango entre visitas. El estudio no publica umbrales de tensión del suelo, así que esas bandas deben construirse por cuartel, con sus propias lecturas.

Dos tipos de sensor cubren la tarea:

  • Los tensiómetros leen la tensión de humedad del suelo directamente de 0 a 80 cb, sin calibración por tipo de suelo. La línea de tensiómetros viene en tres largos según la profundidad de zona radicular: el SR para 15 a 30 cm, el MLT para 45 a 60 cm y el LT para 90 a 120 cm. En un viñedo los modelos medio y profundo hacen la mayor parte del trabajo, porque la vid enraíza hondo.
  • El Watermark 200SS, un sensor de matriz granular, lee de 0 a 200 cb. Un programa de déficit deja secar el suelo a propósito, y cuando la tensión pasa de 80 cb el tensiómetro llega al final de su escala. El Watermark sigue leyendo ahí y no necesita relleno.

Una estación práctica usa dos profundidades, una en la zona radicular activa y otra debajo, para ver si el riego llegó a las raíces o pasó de largo. La profundidad de los sensores y la ubicación de las estaciones en vides se cubren en la guía de humedad del suelo para viñedos, y la lectura y el mantenimiento de un tensiómetro en la guía de tensiómetros.

De una carátula a un registro de toda la temporada

La carátula de un tensiómetro le da el momento. El estudio dice que el momento es la mitad menos útil.

Conectados a un controlador Omni Genesis, los mismos sensores reportan a un panel de control en la nube por red celular, y la lectura se convierte en una línea continua por cuartel y por profundidad. Eso le da a un programa de déficit tres cosas que un recorrido de campo no puede dar:

  • La curva completa. Cada ciclo de secado y cada riego, de la brotación a la cosecha, queda registrado. Es la vista práctica más cercana al estado hídrico acumulado que los investigadores encontraron más ligado a la firmeza.
  • Alertas en los bordes de la banda. Cuando un cuartel se seca más allá del límite que usted fijó, o se mantiene más húmedo que el déficit planeado, lo sabe ese mismo día y no en la siguiente visita.
  • Una temporada que se puede comparar. En la cosecha, el registro de tensión de cada cuartel queda junto a sus conteos de partidura y pudrición ácida. Los objetivos del año siguiente salen de sus propias vides.

El hardware es modular: cualquier sensor de cualquier tipo se conecta a los controladores Genesis, así que una estación puede empezar con tensión a dos profundidades y sumar después temperatura de suelo o CE del agua de riego. Es el mismo sistema de monitoreo de suelo IoT que se usa en huertos frutales y cultivos extensivos.

Lo que el estudio no dice

El artículo es cuidadoso, y un productor también debería serlo.

  • Un solo cultivar. El trabajo se hizo en ‘Scarlotta Seedless’. Los cultivares difieren en la resistencia de la piel y en su propensión a partirse, y los autores piden probar más cultivares y ambientes.
  • Resultados que dependen de la temporada. La reducción de la pudrición ácida no fue igual todos los años.
  • Un costo en calibre. Las vides con menos agua tuvieron bayas más pequeñas. Que el intercambio valga la pena depende de su mercado y de cuánta fruta le quita la pudrición ácida en un año normal.
  • Sin umbrales de suelo. El estudio se basa en el potencial hídrico del tallo. Respalda la dirección, un déficit sostenido y medido, y le deja a usted los números de su cuartel.

Es un punto de partida razonable para un ensayo: un cuartel, un par de sensores de tensión a dos profundidades, lecturas con cámara de presión durante la temporada y un conteo de firmeza y pudrición en la cosecha. Si quiere ayuda para especificar las estaciones, contáctenos con el tamaño del cuartel, el tipo de suelo y el diseño del riego.

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Cuéntenos el cultivo, el suelo y cuántas zonas de riego necesita medir y definimos las estaciones junto con usted.